Anhelo de su Presencia

Jue, jul 1, 2010

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Éxodo 33:15

“Moisés respondió: Si tu presencia no ha de acompañarnos, no nos saques de aquí.”

En el proceso de crecimiento de mis hijos, Hay muchas facetas de ellos que han marcado mi vida con recuerdo imborrables. Y uno de ellos fue cuando comenzaron a caminar, Era tanto el temor de mi hijo por dar un paso sin la ayuda de Papa que se aferraba fuertemente a mi mano para no soltarse con el temor de caerse y poderse lastimar. Hasta que un día comprendió que aunque yo no le tuviera la mano agarrada, Papa iba a estar ahí a su lado para evitar que se tropezara, Se cayera y pudiera lastimarse (Presencia). Hoy quiero compartir este devocional con aquellas personas que cada día y a cada instante anhelan más y más de la presencia de nuestro amado Padre Dios. Para muchos tal vez la unción sea suficiente, Algunos Milagros, Revelaciones, Dones, Almas convertidas, Pero a Moisés esto no le bastaba, Anhelaba  mucho más. El tenía otro pensamiento, El anhelaba fervientemente la presencia de Dios en su Vida.

Por lo tanto responde a Dios en este momento de Desafío para el y para el pueblo de Israel de la siguiente manera: “Si tu presencia no ha de acompañarnos, no nos saques de aquí.”(Éxodo 33:15) La actitud de Moisés y su determinación, Lo llevaron a comprender que para hacer todo lo que Dios le había enviado a realizar necesitaba con urgencia “La Presencia de Dios”. Lamentablemente hay Iglesias, Pastores y Ovejas que se jactan de tener la unción, Como ya la tenía Moisés. Pero esto no te asegura que la presencia de Dios este contigo. Usted me dirá ¿como puede ser eso posible Pastor? Se acuerda mi amigo lector lo que ocurrió en la vida del rey Saúl. El fue ungido, Gano algunas batallas, Pero Dios se aparto de el por insensato “Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.”(1 Samuel 15:22) Lo más triste de este rey de Israel que tenia la unción, Pero no así  la presencia de Dios fue que nunca reconoció su falta y que la presencia de Dios ya no estaba con el. Saúl solo estaba porque el pueblo lo honrara “Y él dijo: Yo he pecado; pero te ruego que me honres delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel, y vuelvas conmigo para que adore a Jehová tu Dios.”(1 Samuel 15:30) Que diferente es lo que ocurrió en la vida del Rey David “Fue dado aviso al rey David, diciendo: Jehová ha bendecido la casa de Obed-edom y todo lo que tiene, a causa del arca de Dios. Entonces David fue, y llevó con alegría el arca de Dios de casa de Obed-edom a la ciudad de David.”(2 Samuel 6:12) El arca de Dios representaba la presencia misma del Señor, El pueblo de Israel la llevaba en sus batallas y donde quiera que fueran el Señor les daba la Victoria. Por eso el rey David, El dulce cantor de Israel quería llevarla a su ciudad.

De igual manera todo creyente debe anhelar con todo su corazón tener la presencia de Dios en su vida, En su casa, En su ministerio y en su Iglesia. Cuando el rey David adultero con Betsabé y es confrontado por Dios através del profeta Natan, es en este episodio de la vida del rey David cuando escribe el salmo 51 y en el versículo 11 el clamor desesperante y agónico de David para con Dios era: “No me eches de delante de ti, Y no quites de mí tu santo Espíritu.”(Presencia) David sabía lo que era ser un rey sin presencia, Había experimentado lo que era gobernar sin presencia, Lo había visto en la vida Saúl. El podía seguir viviendo sin reino, Sin riquezas, Dios le podía quitar el dominio y la autoridad pero el Rey David sabia que no podía vivir sin la Presencia de Dios.

Amados en este día yo te animo para que avives ese fuego que arde en tu corazón por la presencia del Dios todopoderoso. Hoy es el día para levantarnos y anhelar mas de Él todavía hay mucho de Dios que no conocemos y Él quiere revelarnos. Se puede Vivir sin nada, Pero no sin la Presencia de Dios.

QUE TENGAS UN EXCELENTE DIA

Pastor: Eric H. Castrellón R.

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