1 Pedro 2:9
“Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable.”
A menudo las personas fundamentan su concepto de si mismas en sus logros, Pero nuestra relación con el Señor Jesucristo es mucho más importante que nuestros éxitos, riquezas o conocimientos. Hemos sido escogidos por Dios como su propiedad y hemos sido llamados a representarlo delante de otros. Todos nuestros valores vienen como resultado de ser uno de los hijos de Dios. No como producto de lo que pueda lograr. Usted y yo somos personas valiosas por lo que Dios hace y no por lo que nosotros hacemos. Los Cristianos muchas veces hablan “del Sacerdocio de todos los creyentes” En la época del Antiguo Testamento, La gente no se acercaba a Dios directamente. Un Sacerdote actuaba como intermediario entre Dios y el pecador. Con la victoria de Cristo en la cruz, Eso cambio ahora usted y yo podemos ir directamente a la presencia de Dios sin temor “Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.”(Hebreos 4:16) A nosotros se nos ha dado la responsabilidad de llevar a otros a su presencia también “Todo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación: esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación. Así que somos embajadores de Cristo, como si Dios los exhortara a ustedes por medio de nosotros: «En nombre de Cristo les rogamos que se reconcilien con Dios.» Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador para que en él recibiéramos la justicia de Dios.”(2 Corintios 5:18-21) Cuando estamos unidos con Cristo como miembros de su cuerpo, Nos unimos en su tarea de reconciliar a Dios con el Hombre. Hay cuatro características que están presentes en la vida de un ciudadano del reino de Dios que ha sido llamado para anunciar las virtudes de aquel que nos ha llamado de las tinieblas a su luz admirable. Y el apóstol Pedro las menciona aquí en 1 Pedro 2:9 y son: La primera de ellas es que somos un linaje escogido por Dios (Identidad) Esto significa que cuando usted y yo le entregamos nuestra vida al Señor Jesús. El ADN del Señor viene a ser nuestro código genético y somos transformados por el poder de Espíritu en una nueva especie como dice el original hebreo en 2 Corintios 5:17 “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas.” Ahora estamos en este mundo como propiedad de Dios y como Linaje escogido de su hijo Jesucristo nuestro Señor. La segunda característica es que somos Real Sacerdocio para el Dios Santo y Sublime (Consagración) La escritura nos declara como el sacerdocio levítico presentaba sacrificio a Dios desde un monte alto y el Altar tenia que ser edificado con piedras y posteriormente sobre las mismas quemar la ofrenda. Sin embargo ahora desde la perspectiva de la gracia nosotros somos colocados ya no solo como sacerdote espiritual, Sino que también somos las piedras del altar y además la ofrenda a Dios. “también vosotros, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.”(1 Pedro 2.5) La Tercera característica como ciudadano del reino es que Usted y Yo somos Nación Santa (Separación) Esto comprende que somos gente apartada para Dios, Somos diferentes que todas las demás naciones, No tenemos que tratar de parecernos a las demás naciones, Si no que las demás naciones deben querer ser como nosotros. Esta Nación Santa se rige por un pacto, Nadie puede ser parte del pueblo de Dios, Si antes no ha hecho un pacto con el mismo Dios Eterno “Vosotros visteis lo que hice con los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águila y os he traído a mí. Ahora, pues, si dais oído a mi voz y guardáis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra. Vosotros me seréis un reino de sacerdotes y gente santa” Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel. (Éxodo 19:4-6) La Cuarta característica de un ciudadano del reino de Dios es que somos Pueblo Adquirido (Propiedad) Pedro dijo que nosotros ya somos, No dijo que seremos de su propiedad particular. El creyente tiene que parar de vivir llorando y lamentándose porque las cosas no marchan bien. Tenemos que ser diferentes hemos sido redimidos por la sangre de nuestro Señor Jesucristo. Debemos exaltar a Dios por la maravillosa gracia que nos ha concedido al hacernos hijos suyos amados. Dios nos ha escogido ¡Nos Adquirió! Ahora cada creyente es un ¡Sacerdote Real! Y pertenece a una ¡Nación Santa! Dios nos escogió y nos ha puesto como Sacerdotes y nos ha Santificado (Apartado) Para que anunciemos las virtudes de Cristo como ciudadanos de su reino que somos.
QUE TENGAS UN EXCELENTE DIA
Pastor: Eric H. Castrellón R.


Mie, jun 16, 2010
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